viernes, 6 de septiembre de 2019

がんばってください ganbatte kudasai trabaja duro (CASI CASI)

en alguna oportunidad palabras más palabras menos leí que cuando a una la ayudan hay que esforzarse para que se note que ha valido la pena el apoyo.  me agradó, porque soy yo que recibo la ayuda quien debe ponerse en los zapatos de la otra y reflexionar.  es ser consciente que tomé el apoyo recibido y lo utilicé al 100% y no desde la posición de víctima: "yo me merezco la ayuda/apoyo, sigan ayudándome" ó más intenso aún "si me apoyarán más yo podría...".  así que hoy también recordé que siempre escribo: no tengo manera de agradecerles el apoyo.  y resulta que este 2019 si, encontré una manera "activa y no de palabra", que ya estoy trabajando en cada entrenamiento

el próximo 6 de octubre tenemos nuestra carrera emblema Caminata Ross por la vida y como desde 2012 tenemos claro que es el entrenamiento el que logra el resultado, a diario damos nuestro mayor esfuerzo, convencidas que tirar al universo esas ganas, esa energía tiene que llegarle al menos a una persona que lucha por regresar al camino de la salud y en esa misma línea me he propuesto la meta de bajar a 1:35:00 el tiempo de los 10k de la Caminata Ross 2019 (el tiempo actual es de 1:44:13).  en el esfuerzo que estoy ya haciendo en cada entrenamiento, va mi agradecimiento a quienes me han asistido para terminar y mi respeto eterno por quienes luchan a diario por su salud y sus acompañantes ¡FUERZA!

y tomo esa frase japonesa porque en español tenemos un "que le vaya bien" ó "suerte", que no me son suficientes, hay que recordar-nos que el compromiso requiere esfuerzo, persistencia, tenacidad... ganbatte kudasai para honrar la vida

VAMOS, VAMOS A DES-EMPOLVARNOS A ESFORZARNOS EN LA TAREA, A TENER PERSISTENCIA Y TENACIDAD HASTA LOGRARLA COMO LAS CORAJUDAS SEMILLAS




casi casi lo logro, llevé a cada persona que me ha asistido en estos años, la asistencia siempre hace la diferencia.  seguiré intentando vencer a ese rudo rudísimo bulevard.


Nos propusimos 01:35:00 hay que seguir trabajando duro

VAMOS VAMOS A DES-EMPOLVARNOS SI LOGRAMOS DAR 3 PASOS PUES A DARLOS, NUNCA SABREMOS HASTA DONDE PUEDEN LLEVARNOS

Swimruncr 2019 cómo lo viví

Desde el día que me propuse aprender a nadar para participar en un swimrun,  estaba absolutamente segura que no era nadar y correr.  Sin embargo, se evidencia la falta de experiencia cuando una se encuentra contundente diciendo: “esto no es eso” y, sin palabras para describir lo que sí es.  Hoy, desde mi experiencia del swimruncr 2019, se que es más bien una picardía, una complicidad entre dos personas que construye paso a paso, brazada a brazada una salida en un trazo de ruta.  Para facilitar esta crónica re-filmé un video de la ruta que amablemente subió uno de los participantes (no tengo idea técnica de cuál otro modo subir este -para mi- inspirador video).

 
video del muro de albusport


Se ve normal, agua y montaña.  Estas somos Sofía y yo saliendo del primer trayecto de aguas abiertas y dirigiéndonos a 2.5k de rocas, que nos dijeron que pasáramos con calma y técnicamente, pues la idea no era tener un accidente.  Así que yo salí dando pasos más cuidadosos que los de costumbre.

no estoy segura si salí o el mar me dió un empujoncito

sin embargo, ahí vamos


En el trayecto un par de olas me tambalearon y me dije: que intenso, quizás tardamos demasiado en el mar y ya comenzó a subir la marea de pronto mejor apurar el paso para salir a la siguiente zona que debe estar más seca.  Esto porque, cuando salíamos del mar se observaba a la media de corredores apenas pasando las rocas, no nos llevaban demasiada ventaja.

foto del muro de albusports


foto del muro de albusports

foto del muro de albusports

 
Yo iba como un cubito, concentrada, estaba intentando ver de dónde me agarraba para dar el paso, pues la ola venía fuerte contra mi, cuando escuché que Sofía me hablaba, y cuando volví mi mirada venían como 10 personas vestidas como nosotras, con peto blanco y chingorro amarillo, solo que corriendo en sentido contrario y con algo de prisa.  ¡ERGO! yo que ya estaba en una posición “difícil”, quedé de primera en una fila que exigía otro ritmo, otro nivel de maniobra. ja ja de verdad lo escribo y no puedo más que sonreírme.  Devolví mi pie a como pude y dije pasen, pasen ustedes, yo ya intentaré salir.  El asunto era que el mar subió y no había pasada, así que había que retomar la ruta por otra parte.  Uno de los competidores me ayudó a salir de donde estaba y ya luego se dio cuenta que si seguía haciéndose cargo de mi, lo dejarían de último, así que corrió para ponerse de nuevo dentro del grupo.  Saliendo de las rocas, había un joven, logré percibir sus intenciones de escalar una ladera y así ir bordeando las rocas desde la montaña, me detuve le dije: ¿cree que subimos?, si, me respondió seguro, sin despegar la vista del risco.  La pareja de él y Sofía ni nos volvieron a ver.  Entonces, yo dije: ve, ser joven no depende de cuántos años una tiene, sino de cómo enfrenta la vida.  Y como teníamos claro que la competencia es en pareja, tuvimos que desistir de subir el risco, y rectificamos rumbo por la calle de acceso a la playa, con una pendiente que me cansa solo recordarla. Fue un golpe a la mente/ego el ver que eran 2k en 42 minutos, inició un proceso de concentrarme en cada paso y no en que me sacarían antes de iniciar el segundo trayecto en agua, que era una meta firme desde que me enteré que el evento era de 2:30 horas (tiempo imposible para esta peregrina de sofá).  Este proceso de no dejarse vencer y seguir dándolo todo, es vital, yo suelo aferrarme a los entrenamientos, a retomar el que no fui ahí por una ocurrencia de última hora, yo luché a diario 5 días por semana durante 1 año para estar ahí.  Aún así, una se hace un poco de bolas, cede al chantaje mental.  Subimos, hasta adentrarnos en zona más de bosque, seguimos un rastro erróneo, hasta que ya no hubo manera de avanzar y fue necesario volver lo andado; y metros adelante encontramos nuevamente el asfalto y casas, ahí las personas nos dieron ánimo, una señora se levantó de su silla, me aplaudió y me dijo ¡bien bien!,  obviamente, me detuve y le agradecí; unos metros más adelante un niño que no tendría ni 2 años jugando con un carro me dijo contundente vamos, vamos; me pareció que me regañaba por lo despacio de mi pasito tum tum, y yo sabía que ese niño marcaba el fin de cualquier excusa, boicot o ... lo que sea que mi mente estuviese fraguando.  Ya cuando vimos la zona de meta, escuché unos pasos fuertes en el pavimento, eran las número 1, estaban terminando el total de la competencia y nosotras apenas íbamos a ingresar a la segunda etapa en aguas abiertas.  Nos alentaron; ¡vamos vamos sígannos!.  Ana María, nos dio indicaciones de no entrar al agua antes de tiempo, sino ubicar bien la boya e ir directo a ella.  Ya Sofía llevaba unos metros mar adentro cuando yo ingresé y …. oh no, un choque térmico no previsto me hizo salir del agua; es una situación que tengo hace poco más de una década que debo controlar o se me baja la presión y ahí ya sería físicamente difícil seguir.  No tengo claro si fue eso ó cómo estaba el mar en ese trayecto, el punto es que lo sufrí, lo sufrí significativamente.  Saqué fuerza, pues si me sacaban terminando este trayecto habríamos cumplido la meta.  Los dos muchachos que nos iban custodiando en las tablas, me dieron ánimo de palabra, y el vamos, vamos me llegó al alma, recordé los entrenos a las 5:00, las ganas que les puse … y aún cuando el mar me llevaba para atrás, en un momento logré poner los pies en la arena, y ya corrimos fuera del agua.  Ahí, nos dieron asistencia, ánimo.  Y si alguien habló fue para decir: mis respetos “doñita” yo no hubiera tenido coraje ni para hacer esa salida.  Sigan por ahí.   Sí, leyó bien, sigan por ahí, como que nadie se había percatado de la hora.  Y yo seguí a Sofía, haciendo oídos sordos a cualquier palabra en el ambiente.  Sin embargo, de adentro venían las dudas, venía dándolo todo para terminar hasta el segundo trayecto de aguas abiertas … ¿tendría fuerza aún? Según yo la reserva la agoté de la boya a la playa.  Dejé a la cabeza de lado y me concentré en tratar de seguir a Sofía. Al tope de la montaña divisamos a un joven en una humilde casa, lavando ropa mientras cantaba junto con su radio, “un hombre que sabe amar a una mujer….” nos dio ánimo y dijo que ya solo nos faltaba 1k  (guanacasteco sin duda), cuando comenzamos a bajar, el muchacho de la asistencia nos dijo que íbamos bien, y recalcó: usted vaya tranquila, disfrute, nadie la va a sacar.  No tengo manera de explicar lo que significó para mi, que me darían tiempo.
 
foto del muro de albusports

foto del muro de albusports

foto del muro de albusports


Iba tratando de abrir la bolsa de agua, cuando caí en la cuenta que era tal la pendiente y el material polvoso que dudé salir entera de esa cuesta; sin embargo, salimos, era camino conocido, estábamos a menos de 800 mts de la meta, Sofía apuró el paso, yo lo bajé, pues quería entrar corriendo, no a gatas, las piernas me temblaban, los brazos me pesaban más que en el agua.  Un joven en un transportador personal se nos unió y avisó por radio que ya estábamos acercándonos y que nos custodiaría, pues le preocupaba “la señora” y lo hizo tal cual, nos custodió hasta la meta y me fue dando ánimo.  No hay manera de transmitir el que en una carrera la asistencia puede hacer la diferencia.  En el swimruncr 2019,  para las número 2, la asistencia no fue de lujo, fue de otro mundo, en todo el trayecto las palabras fueron seguridad y apoyo.  ¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS!  Para variar se me quedan por fuera mil anécdotas, sobre todo por algunos aspectos técnicos que me jugaron una mala pasada en el primer trayecto de mar y espero que el dron no haya captado ó me volveré viral y de paso perderé el respeto de una que otra seguidora, ja ja ja.  Yo quiero finalizar como inicié, el swimrun es una picardía entre dos personas, que va más allá de ganar, al punto que desde ya invito a todas las personas que ama mi corazón a que participemos juntas en algún swimrun, ya estoy entrenando para que no sea tan re-lento acompañarme, sin duda esta es la disciplina de la peregrina de sofá.  Ya incluiré –cuando lea el texto- todo lo que ahora se queda en el tintero.  Quiero como es tradición que sea una carta que escribo corrida sin corrección de estilo.  Siempre contando con su apoyo e instándole a des-empolvarse a partir de hoy, ideal si lo hace en compañía. 

primera llegada
Toda la competencia se realiza con tenis, pullbuoy, manoplas, anteojos, chingorro (obligatorios), cualquier otro aditamento es permitido solo que debe llevarse durante todo el trayecto.  También las reglas permiten recibir ayuda de otras parejas o de la organización en tierra y agua.  Eso si, cada pareja no debe separarse una de la otra más de 10 mts o recibe tiempo de multa.


primer ingreso al mar

II trayecto

festejando la picardía: ¿cuándo el próximo swimrun?

Ni idea teníamos en esa última foto que traeríamos a casa el 4 lugar de nuestra categoría se premian los primeros 5 lugares de cada categoría.



VAMOS VAMOS A DES-EMPOLVARNOS SI SOLO LOGRAMOS DAR 3 PASOS O 3 BRAZADAS PUES A DARLAS

desde aquí, 6 de setiembre 2019

martes, 27 de agosto de 2019

Un desenlace inesperado

El ser humano es grandioso.
Gracias a que la organización y Sofía dijeron: "siga rebe, vaya tranquila, disfrute", no solo logramos terminar la carrera sino que trajimos el trofeo de 4 lugar categoría mujer-mujer.  Mismo que marca el inicio de este trabajo de deconstrucción que le propuse el 24 de agosto y por 240 días.


Fue una gran aventura y un reto para mis pulmones que son los que suelen quedarse un poco rezagados.  Aún así, no hay duda que la des-empolvada encontró su disciplina.  Ya le dije a mi profesor CHI, que vamos a reforzar la subida para que en otra oportunidad demos la talla. 

Voy a publicar en estos días la reseña de la competencia, ahora quiero aprovechar para comentarles que 3 personas escribieron a mi correo ¡yo voy rebe! y el mismo domingo 25 inicie el trabajo, que perfila que será más de lo que yo consideré -por mi ignoracia del tema- aún así ¡vamos con todo! si alguna tiene interés en unirse en cualquier momento me puede enviar su historia, dudas ó simplemente el interés de ser parte de quienes van a ir leyendo los cuentos que escribiremos a partir del resultado de las investigaciones.

Yo ya inicié mi deconstrucción, lo que ya recibí me genera dudas, ansiedades y miedos que vencer ¡estoy más atenta que nunca! 

¡TODOS JUNTAS PODEMOS LLEGAR A DONDE NOS DE LA GANA!

foto de albusports, swimrun costa rica 25 agosto 2019





sábado, 24 de agosto de 2019

SI no ME ACOMPAÑA COMPRENDERÉ

“después de cada crisis no se sale igual,
se sale más discapacitado que antes.”


¡Hola! que esté re-bien, el 15 noviembre 2018 dejamos en el tintero el nuevo reto, ese en que reflexionábamos sobre ir de la educación a la humanidad y me he esperado hasta hoy que estoy en modo competencia, porque ustedes me inspiran, me hacen volar alto, y espero ser certera respecto de lo que veo/aspiro desde aquí.  Tengo ya cantidad significativa de tiempo rumiando la idea que: subestimar, discriminar, estigmatizar, aislar, juzgar una situación/condición que no se conoce, alejarse de una persona amiga/familia/compañera laboral cuando la situación se torna difícil de llevar, … son reacciones que consideramos el único camino  porque es sólo el que hemos aprehendido. Sin embargo, como cada una de esas reacciones es manejable a nivel personal se me ocurre que quizás estamos ante la gran oportunidad no de cambiar lo que puede ser cambiado, sino de transformar-nos para cambiar lo que debe ser cambiado.

Eso si, una transformación es un proceso que exige una deconstrucción de la manera en que entendemos el mundo, requiere de auto-consciencia, y yo le estoy pidiendo que nos acompañemos en ese proceso, que juntas salgamos no a convertirnos en psiquiatras o especialistas en algún campo médico/científico, sino solo en seres humanos compasivos, que desde su metro cuadrado, aportan para que las personas alejadas del camino de la salud mental, tengan calidad de vida, y eso exige, que nos levantemos/reflexionemos y sobre todo que actuemos –desde nuestras posibilidades- lo antes posible cada vez que nos percibamos como al inicio. 

Y es que si cada ser humano se ve afectado por factores psicológicos, biológicos, ambientales y sociales, justo en este último salimos a escena todas las demás.  Solo que por ahora nuestros prejuicios, nuestra manera de sobrellevar el mundo que nos tocó vivir, en el caso específico genera presión no solo sobre la persona que está fuera de la salud mental, sino también sobre su círculo cercano, que es el que suele darle soporte, apoyo y de paso lidiar con nosotras y el ejercicio de nuestros prejuicios.



Así, no es un secreto que en el siglo pasado encerramos/depositamos a estas personas, las aislamos, las abandonamos dejándolas en custodia y bajo asistencialismo; si alguna vez las visitamos las vimos como débiles mentales, menos inteligentes, peligrosas …. Y ahora sabemos, que no se pierde la capacidad mental, ellas perciben cómo las miramos, entienden perfectamente “la carga” que decimos que representa, el “pobrecita” de palabra que alguien habrá expresado en su propia cara.

Hasta aquí, en este escueto recuento, ¡hay trabajo!, demasiado trabajo, sin embargo, el primero es que reconozcamos cómo no somos, que descubramos que todas somos iguales, y cada cual está en capacidad de causar un gran daño a las demás, ¡ERGO! solemos ser peor de lo que creemos; así la idea es aprovechar el grupo unir las experiencias dar los primeros pasos, para sanarnos nosotras “las sanas”, si las sanas; para ya luego abrir el camino para que todas encontremos un sitio en el mundo en el que nos sintamos productivas. Alguien decía: reivindicar la dignidad y capacidad para realizar una contribución social y laboral; a lo que podemos agregar que un camino posible es confiar menos en las vísceras y trabajar más la evaluación de la evidencia, si aunque suene académico, debemos modificar la forma en que determinamos la peligrosidad de la otra.

Se que sueno utópica, sin embargo, la última vez que trabajamos en grupo no solo me llevaron a donde yo no hubiera llegado por mis propios medios sino que ya ahí me convencieron que: TODOS JUNTAS PODEMOS HACER LO QUE NOS DE LA GANA.  Y aunque a nivel personal este ejercicio sabemos que en algún punto nos va a doler, la idea es que ese dolor/vergüenza nos propulse al cambio que reclama la sociedad actual de manera que las personas con trastornos mentales no solo no sienta vergüenza por su condición sino también para que sea lo más temprano posible que reciban tratamiento y se re-inserten a la sociedad como individuos económicamente activos.  Ninguna persona merece llevar sobre sus hombros el sentirse una carga, el estar convencida que no merece un descanso; estoy segura que juntas encontraremos que hay ambientes y trabajos laborales para la mayoría de las condiciones.  Sin embargo, para llegar a ese punto  debemos estudiar, compartir, innovar y re-construirnos.  Por eso digo que SI no ME ACOMPAÑA COMPRENDERE.

¿cuál es entonces la propuesta?
Este 25 de agosto 2019 estamos inscritas en swimrun, correremos un total de 13k y nadaremos 1.500 mts en aguas abiertas, en segmentos alternados y que conoceremos unas horas antes de la salida.  La competencia tiene un tiempo determinado y es en pareja, misma que no debe separarse en ningún momento más de 10 metros una de la otra.  Desde agosto 2018 a la fecha hemos trabajado conscientemente partiendo de nuestras posibilidades, aprendimos a nadar, hemos dado cantidad de brazadas, quemado cantidad de kilómetros y, Sofía el día que le pregunté si podía ser mi pareja swimrunera dijo: “¡yo voy rebe!, ella está preparada para competir por el podio de este swimrun, y aún así me dijo, rebe, vamos si solo logra-mos dar 3 pasos pues a darlos.  vamos con todo hasta el final”.  Ella llevará la misión de ir un paso adelante para jalarme un poco sin desgastarme prematuramente, e irá chequeando que no nos separemos en ningún trayecto más de 10 metros.  ¡ERGO! La posición que ella asumió, no será fácil, no es acomodarse al ritmo de una persona lenta y llevarla suave, ¡para nada! Les digo que tenemos una estrategia, para que si nos sacan por haberse agotado el tiempo, sea lo más adelante de la ruta y “habiéndolo dado todo”, aquí nadie se rinde, aquí nadie baja los brazos, aquí lo volveremos a intentar las veces que sean necesarias hasta que nuestro proceso, esté completo.

Sin duda, esta competencia es como un símbolo del trabajo que estaremos haciendo, un poco a ciegas, un poco presionando a sacar lo mejor de la más lenta, sin dejarla fuera del juego, y pase lo que pase dispuestas a levantarnos y seguir adelante, “inmediatamente” después de cada caída, cada retroceso.  ¿me acompaña?

Si me acompaña, será inicialmente aportando desde su experiencia con el trato con personas fuera del camino de la salud, de manera tal que el grupo genere información/historias para que a nivel personal logremos ir reconociendo los prejuicios que cargamos y hemos reproducido.  El filtro del grupo soy yo y por supuesto que pediré ayuda, para evitar un manejo inapropiado de las experiencias que decidan compartirnos.

Ya en está segunda década del siglo XXI visité a una familia en un país centroamericano era la mamá y 3 hijas una con parálisis cerebral que requería su atención 24/7.   Las 2 hijas “sanas” las recuerdo bien eran mujeres altas, gruesas, fuertes, amables de mirada ingenua, obedientes, serviciales, pedían aprobación a su mamá antes de participar en la conversación, educadas, ellas misma me comentaron que se graduaron de la escuela y el colegio como las mejores de su clase, lo cual las llevó directo a la universidad, donde pasado menos de 1 año, durante las lecciones, tuvieron conductas inapropiadas y censuradas socialmente, por lo que fueron expulsadas, no había dinero para llevarlas a algún tratamiento, así que desde entonces están en casa, apoyando a su mamá y sin salir. Diagnóstico: esquizofrenia. Yo desde que las conocí me he quedado con la espinita que perfectamente pudieron haber encontrado un trabajo, donde se atendiera el evento si sucedía y no vivir en la miseria, miserable que viven las 4 porque ninguna tiene opción laboral para llevar dinero a casa.

También tengo una profunda admiración y respeto por una persona que en su adolescencia fue diagnosticada con bipolaridad y cuando se percató que la medicación le volvía inútil, con la fuerza de la juventud se dijo: adiós al medicamento yo esto lo mantengo controlado “matándome” trabajando; y pasado el tiempo es una buena persona, de trato afable, confiable, de fino humor, soliadaria y sobre todo sostén de su familia.  Sin embargo, en todos estos años en que formó una familia, construyó una casa …. la sociedad no ha cambiado, cuando las fuerza falten y todas sabemos que el tiempo se las va llevando, ¿cómo logrará esta persona doblegar su condición, tendrá que volver a consumir medicamentos?  ¿cómo reaccionarán las personas de la comunidad ante un episodio? ….

Estos son dos relatos que se me ocurren al calor del momento, son reales, se pueden dar más detalles se pueden conjugar con lo difícil que se torna a nivel legal convivir o preservar el patrimonio familiar, cuando hay una o más personas con trastornos y derechos.  Y podemos acceder a estas reflexiones, todos juntas, y cada quien las procesará como deba procesarlas y tendrá acceso a repreguntar o evitar ciertos tópicos.   Lo cual me da pie a comentarle que personalmente tengo la meta de trabajar esa falsa idea que los trastornos mentales son enfermedades de “adultos mayores”-que incluso escuché esta semana en una TV nacional- y, de la mano de la historia de deportistas de alto rendimiento y artistas de renombre redondear el que es a cualquier edad y cualquier circunstancia que un ser humano se puede encontrar a si mismo fuera del camino de la salud mental, carga que no en pocas ocasiones tiene como destino final acabar con ese dolor que quema y como una externalidad con la propia vida. 

Entonces, la idea es que este 25 de agosto cuando yo regrese a casa y revise mi correo peregrina@hierbaroma.net, diga ¡yo voy rebe!, si solo logramos escribir 3 párrafos pues a escribirlos.  Y que me describan brevemente su experiencia personal, de manera que yo pueda hacer un abanico de trabajo

-       No se nada del tema
-       Viví al lado de una persona que ……
-       Recuerdo que a mi no me dejaban visitar a ….
-       Soy cercana al especialista xxxx que podría recibirnos, darnos una charla virtual, escribirnos sobre casos que ha tratado
-       Tomo tratamiento desde ….. lo más difícil ha sido ….
-       Tengo años trabajando en una asociación …..
-       Familiar y legalmente se torna …. la convivencia con mi hermana, hermanos….. por….
-       Trabajaré qué es y qué no es trastorno social
-       ……

No deben incluirse nombres específicos de las personas, ni enfocarse en las situaciones que se generan durante algunas interacciones, sino más bien en la reacción personal al convivir con personas con trastornos.  La idea es vernos a nosotras mismas, no dar un relato que implícitamente “justifique” nuestra ahora normalizada reacción de rechazo social; andamos buscando el punto en que si aceptamos que es difícil primeramente por desconocimiento, pues lo que hay que hacer es investigar/conocer/transformarnos.

Hay áreas de trabajo que iremos descubriendo juntas a lo largo de 240 días, que es el tiempo que considero pertinente trabajemos para convertirnos cada cual en agente de cambio respecto a la salud mental. 

Tengo claro que esta vez mi invitación, no es fácil, sin embargo, cuando las estadísticas dicen que una sexta parte de la población mundial sufre algún tipo de trastorno mental, y ya sabemos, que por el estigma social a la persona le da vergüenza aceptar su condición, no hay duda que hay una cantidad considerable que sufre trastorno y no acude tempranamente a un centro de salud.  Y, si sumamos a las estadísticas la noticia de la semana anterior que dice que una niña de 10 años no aguantó el acoso escolar y acabó con su sufrimiento; no hay manera de no aceptar que algo estamos enseñando/transmitiendo erróneamente a la niñez que insiste en irse contra lo diferente, eso es responsabilidad de quienes convivimos en esta sociedad, ese es el reto personal, personalísimo al que le pido me acompañé, que en cada una de nosotras, exista apoyo, acompañamiento.

En 1960 se realizaron unos estudios que concluyeron que existía tanto en el medio urbano como rural costarricense la tendencia a rechazar al (ex)enfermo mental, primordialmente en situaciones de cercanía social; el mismo concepto de enfermo mental provocaba rechazo por malo e incomprensible.  En el segundo semestre del 2019 quizás sigan vigentes esas conclusiones, sin embargo, hay algo que si cambió, la voz, la acción de múltiples instituciones, asociaciones, madres y padres de familia que describen lo que viven a diario, que claman por ayuda/comprensión.  Hoy tenemos la oportunidad de potenciar ese trabajo, solo agregando conocimiento/consciencia y deconstruyéndonos cada cual. 

Le espero en el momento que estime conveniente y pertinente para usted.  Solo recuerde que para salirnos del camino de la salud solo se requiere estar ejerciendo el ejercicio de la vida.

Antes de despedirme
Como siempre agradecer una y mil veces a mis maestros: mi profesor CHI, los Julio -uno me enseñó a nadar y el otro me tiró al mar ¡grandes! los dos-, a quienes a diario me sostienen, me dan ánimo, me apoyan, me recuerdan que están pendientes con la pregunta: ¿entrenó?, me financian al punto que no me hace falta un solo accesorio una sola lección, un solo entrenamiento, incluso algunas sin conocerme me dicen vamos, vamos rebe, estos meses de entrenamiento he tenido a mi disposición unos cordones de tecnología de punta que amablemente me envío alguien que solo me ha leído y me mandó a decir: “para que siga adelante”.  Igual en cada evento alguna figura pública (sin saberlo) me ha motivado, en esta ocasión Hanna Gabriels cuando le comenté que el tiempo del swimrun está por encima de mis posibilidades y será la primera competencia en que me inscriba y no de todos los pasos (las brazadas estimo que si), me dijo con esa energía que la caracteriza: “paciencia rebe con paciencia logrará todo lo que se proponga” y con esa frase y con el hecho de que en este país las figuras élite se toman el tiempo de animarnos a las que nunca les alcanzaremos, con eso me voy al swimrun que marca la salida de esta aventura para concientizar-nos sobre la salud mental.

¡Hay trabajo personal por hacer y un grupo dispuesto a compartir su experiencia para catapultarnos a cada cual en la parte que nos corresponde! y que así en silencio y hacia adentro se escuche nuestro grito social:
¡TODOS JUNTAS PODEMOS LLEGAR A DONDE NOS DE LA GANA!


El resultado findal del ejercicio Con el viento a tu espalda está reservado para aquellas que participaron, sin embargo, hemos compartido una reflexión para que el trabajo de sensibilización personal no se detenga.  siempre gracias

martes, 20 de agosto de 2019

730 días en la nueva zona de confort

2556 días han pasado desde el 20 de agosto 2012 en que humildemente me pregunté a mi misma si yo no corría porque no podía o porque me daba vergüenza.  Y no le voy a mentir sigo igual de lenta y testaruda; y aún así, en el último año agregué una disciplina, si, ya no tomó tanta agua cuando nado y si me dicen: "rebe, hoy toca fondo" en días buenazos he pasado de los 2.000 mts en la piscina.  Ahora estoy con la ilusión de entrar en la era swimrunera, estoy soñando que en esta disciplina quizás el alternar correr/nadar me empodere y logre seguir disfrutando al máximo las competencias y de paso mejorar mis tiempos combinados. 

entrenando 5:00 a.m.

Ya superé los 1826 días que se requieren para modificar la zona de confort, ahora aún lenta, mis genes ya buscan moverse a diario, esa es la señal, la onda, la frecuencia que nos propusimos. Así que vamos a conmemorar un año más con una bonita competencia este 25 agosto, ese día publico la invitación.  VAMOS, VAMOS A DE-EMPOLVARNOS CELEBRANDO EL ININTERRUMPIDO MOVIMIENTO

entrenando 5:00 a.m.


Así que invitarle una y otra vez a moverse, en la disciplina que le agrade, partiendo de sus propias posibilidades y teniendo presente que si: la más profunda disposición a la vida es el propio movimiento, entonces la idea es des-empolvarnos "hasta el último aliento"

probando implementos obligatorios del swimrun


martes, 12 de marzo de 2019

"Un descanso no hace daño¨

"Como atletas, estamos socialmente programados para ser estoicos con nuestro dolor y soportar nuestras cargas sin quejarnos, incluso cuando ese estoicismo alcanza la estupidez y esas cargas comienzan a hacernos daño". Kelly Catlin

por supuesto que me puede presionar cada mañana

este blog es una locura conjunta que tiene vida propia desde el 10 de diciembre del 2013, casi todo todo lo que hemos hecho es por sugerenci...