miércoles, 3 de enero de 2018

El único movimiento que necesitarás saber


Marcos, un niño de 10 años, a pesar de haber perdido su brazo izquierdo en un terrible accidente decidió estudiar judo.

Comenzó a tomar clases con un anciano maestro japonés que fue el único que estuvo de acuerdo en enseñarle al Marcos mientras otras escuelas de judo lo rechazaron.

Marcos se esforzaba tanto como podía y no lograba entender por qué después de tres meses, el maestro sólo le había enseñado un movimiento de esta disciplina.

- Maestro –dijo el niño- ¿No debiera estar aprendiendo más movimientos?


- Este es el único movimiento que sabes, pero es el único que necesitarás saber.

Sin comprenderlo bien, mas creyendo en su maestro, Marcos siguió entrenando y confiando en su buen criterio, repitiendo una y otra vez, con constancia el movimiento.

Meses más tarde, el maestro llevó a Marcos a su primer campeonato. Para su sorpresa, ganó fácilmente sus dos primeros encuentros. El tercero resultó ser más difícil, su contrincante se impacientó y atacó; el niño usó hábilmente su único movimiento para ganar el encuentro.

Marcos ya estaba en las finales.

Esta vez, su contrincante era mayor, más fuerte y con más experiencia.  Al principio parecía que el niño estuviera a punto de perder. Preocupado de que Marcos fuese lesionado, el árbitro pidió un receso.  Iba a detener el encuentro cuando el maestro dijo:

- Déjelo continuar, él puede.

Poco después de recomenzar el encuentro, su contrincante cometió un error crítico y bajó la guardia. Instantáneamente, Marcos empleó su movimiento para inmovilizarlo.

Marcos había ganado el encuentro y el campeonato.

De regreso a casa, el niño y el maestro repasaban cada movimiento. Entonces el niño se llenó de valor y preguntó:

- ¿Maestro, cómo es que gané el campeonato con un solo movimiento?


- Ganaste por dos razones, primero casi dominas a la perfección uno de los movimientos más difíciles del judo. Segundo, la única defensa conocida para este movimiento es que tu contrincante te agarre por el brazo izquierdo.

La mayor flaqueza del niño se había convertido en su mayor fortaleza.


VAMOS, VAMOS A DES-EMPOLVARNOS SI SOLO PODEMOS DAR 3 PASOS PUES A DARLOS CON DISCIPLINA Y A NUESTRO RITMO


También puede ver 
Javier Sanz Pastrana: https://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20160801/144485885_0.html

Daniel Espinosa: https://www.youtube.com/watch?v=bMAceR-YQE0
 

por supuesto que me puede presionar cada mañana

este blog es una locura conjunta que tiene vida propia desde el 10 de diciembre del 2013, casi todo todo lo que hemos hecho es por sugerenci...