Alguna vez cuando por un evento deportivo cierran calles, es
posible ver al menos un conductor vociferar contra los deportistas, los
voluntarios, los policías de tránsito…., al tiempo que golpea el volante
indignado porque esos vagos no están en su casa o un parque sin impedir el
libre paso… Pues hace 16 meses esa era mi fotografía. Hoy día, en 11 oportunidades, he sido la orgullosa corredora junto a la ambulancia, en todas las
ocasiones he llegado después de los que caminan la carrera, he recibido todo tipo
de insultos y motivaciones; pero desde agosto 2012 cada día dejo más lejos a
una mujer que pasó 48 años renegando del ejercicio físico, una mujer que sumaba
y sumaba kilos, hoy soy una mujer de casi media teja que suma y suma kilómetros,
que produce y produce endorfinas 6 días por semana, una mujer que sólo resta
segundos a su tiempo en cada carrera, pues se esfuerza en cada
entrenamiento. Yo, la última, la
del puesto que tantos evitan, dejé pérdida a la que fui, dejé atrás a todas aquellas personas
que ceden a sus excusas y no se mueven. VAMOS VAMOS A DES-EMPOLVARNOS.
 |
¡Gracias, gracias, gracias! a todas las personas que sin conocerme me
han cargado a la meta cuando ya el cuerpo no daba más, sin ustedes no lo
habría logrado | | | | |
 |
Terminando de subir el bulevard de Rohrmoser, quería pedir auxilio y me salió una sonrisa. |